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Cómo saber cuándo regar tus plantas

El riego no funciona por calendario, funciona por señales. Esto es lo que debes observar antes de coger la regadera.

Jorge Durán Orta2 min de lectura
Regadera de metal antigua junto a un bancal de cultivo

Foto: Shixart1985 / Wikimedia Commons (CC BY 2.0) — ver original

El riego es, probablemente, la tarea del huerto que más dudas genera. La razón es sencilla: no hay una frecuencia universal. Cuánto y cada cuánto regar depende del cultivo, la estación, el tipo de maceta y hasta del clima de ese día concreto.

Por qué un calendario fijo no funciona

Regar "cada dos días" sin más criterio ignora variables importantes: no es lo mismo un día de sol fuerte que uno nublado, ni una planta recién trasplantada que otra ya asentada. El riego debe responder a lo que la planta y el sustrato están pidiendo, no a una fecha en el calendario.

La comprobación que sí funciona

Antes de regar, introduce un dedo dos o tres centímetros en el sustrato. Si notas humedad, espera. Si está seco a esa profundidad, es el momento de regar. Es una comprobación de cinco segundos que evita el error más común de todos: regar en exceso.

Señales de falta de agua

  • Hojas caídas o marchitas, especialmente en las horas de más calor.
  • Tierra seca y separada de las paredes de la maceta.
  • Crecimiento lento o estancado.

Señales de exceso de agua

  • Hojas amarillas y blandas al tacto, no secas y quebradizas.
  • Tierra permanentemente mojada, sin llegar a secarse entre riegos.
  • Mal olor procedente del sustrato, señal de raíces empezando a pudrirse.

Es fácil confundir ambas señales porque, a primera vista, una planta con exceso de agua también puede parecer "mustia". La clave está en el estado de la tierra: seca en el primer caso, encharcada en el segundo.

Cada planta tiene su propio ritmo

No todas las plantas siguen las mismas reglas de riego. Un tomate en pleno verano puede necesitar agua con frecuencia, mientras que una planta como el romero tolera —e incluso prefiere— que te olvides de ella durante varios días. Conocer las necesidades de cada cultivo es más útil que aplicar una regla general a todo el huerto.

En el Manual visual del huerto urbano encontrarás una comparativa ilustrada del riego por estación y por planta, para dejar de regar "por si acaso" y empezar a regar con criterio.

Portada del Manual visual del huerto urbano

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