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Cocina autosuficiente

Qué significa realmente cocinar de forma autosuficiente

No es dejar de ir al supermercado. Es entender, con criterio, qué merece la pena preparar en casa y qué no.

Jorge Durán Orta2 min de lectura
Preparando alimentos en la cocina con sal como conservante

Foto: T.K. Naliaka / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0) — ver original

Cocinar de forma autosuficiente suele evocar una imagen algo extrema: alguien que ya no compra nada hecho, que cultiva todo lo que come y que dedica horas cada día a la cocina. Esa imagen aleja a mucha gente de una idea que, en realidad, es mucho más práctica y accesible.

Una definición más útil

Cocinar de forma autosuficiente es, sobre todo, recuperar el criterio para decidir qué merece la pena preparar en casa y qué no. No se trata de hacerlo todo desde cero, sino de entender el proceso detrás de lo que comes, para poder elegir con información en lugar de por costumbre.

Lo que sí compensa hacer en casa

  • Caldos a partir de restos de verdura y huesos, que de otra forma acabarían en la basura.
  • Conservas de temporada, cuando un alimento está en su mejor momento y a mejor precio.
  • Fermentados básicos como el chucrut, con un coste de ingredientes mínimo frente al producto comprado.
  • Pan con masa madre, si ya tienes el cultivo activo y horneas con cierta frecuencia.

Lo que no siempre compensa

No todo tiene sentido hacerlo en casa. Elaboraciones que requieren equipo muy específico, mucho tiempo de dedicación o materias primas difíciles de conseguir pueden no compensar frente a comprarlas ya hechas, salvo que el proceso en sí te interese como aprendizaje o afición. La autosuficiencia con criterio también sabe cuándo no merece la pena.

El huerto y la despensa se retroalimentan

Cocinar de forma autosuficiente conecta directamente con el huerto urbano y la despensa casera: lo que cultivas puede terminar conservado, y lo que conservas termina en la cocina del día a día. No son tres actividades separadas, sino distintas fases de un mismo proceso: cultivar, conservar, cocinar.

Empieza por sustituir, no por renunciar

La forma más realista de avanzar hacia una cocina más autosuficiente no es dejar de comprar de golpe, sino ir sustituyendo, poco a poco, aquello que compras por costumbre por versiones que preparas tú cuando el proceso realmente te aporta algo: ahorro, sabor, control sobre los ingredientes o, simplemente, disfrute.

El Manual visual de la despensa casera incluye un capítulo dedicado a llevar tus conservas y fermentados de la despensa a la mesa, con ideas concretas para el día a día.

Portada del Manual visual de la despensa casera

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Manual visual de la despensa casera

Aprende a conservar y fermentar tus propios alimentos, paso a paso y con seguridad.

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