
Diferencia entre conservar y fermentar
Se usan casi como sinónimos, pero conservar y fermentar son procesos distintos. Entender la diferencia evita más de un susto.
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Organización, planificación y vida útil de tu despensa casera.

Se usan casi como sinónimos, pero conservar y fermentar son procesos distintos. Entender la diferencia evita más de un susto.
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No hace falta conservar de todo desde el primer día. Esto es lo primero que conviene resolver antes de llenar tu despensa de tarros.
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Una despensa que crece sin orden termina en tarros sin identificar. Este es un sistema simple para que eso no te pase.
Leer artículoLo que usamos de verdad para poner en práctica los temas de esta categoría.
Tarros de boca ancha con junta de goma y cierre de estribo, pensados para conservas, fermentados y almacenaje en la despensa.
Por qué lo recomiendo
Son el primer utensilio que recomiendo a cualquiera que empieza: un buen cierre hermético es la diferencia entre una conserva que dura y una que no. Uso boca ancha porque facilita meter y sacar alimentos sólidos como encurtidos o chucrut.
Báscula digital con precisión de 1 gramo, útil para calcular porcentajes de sal en salazones y salmueras.
Por qué lo recomiendo
En conservación y fermentación no se cocina 'a ojo': la proporción de sal es lo que hace segura una conserva. Una báscula precisa es más importante que cualquier utensilio decorativo.

Termómetro de lectura rápida para controlar temperaturas en pasteurización, lácteos fermentados y almíbares.
Por qué lo recomiendo
Para yogur, kéfir o cualquier conserva en caliente, la temperatura marca la diferencia entre que el proceso funcione o no. Es una inversión pequeña que evita muchos fallos de principiante.